Bono de bienvenida para apuestas 2026: qué hay realmente sobre la mesa
Datos vigentes a fecha de 29 de octubre de 2026 y verificados con el Registro General de la DGOJ y la Sede Electrónica de ordenacionjuego.es.

El bono de bienvenida para apuestas ha vuelto a ser un argumento de venta en España tras la sentencia 527/2024 del Tribunal Supremo, que dejó sin efecto los apartados del Real Decreto 958/2020 que prohibían expresamente las promociones a nuevos clientes. La norma que sigue plenamente en pie —los apartados que la sentencia no tocó— obliga a que el operador publique, antes del registro y mientras el usuario utiliza la oferta, las condiciones completas: depósito mínimo, rollover, cuota mínima, plazo, qué tipo de dinero entra y qué se cobra si la apuesta gratuita gana. Esas condiciones son la verdadera letra pequeña, y este artículo las pone una al lado de la otra.
Porque el diferencial aquí no es el marketing de cada operador sino el coste real que cada bono impone al apostante: el rollover que hay que completar, la cuota mínima que se exige, los días en que la oferta caduca y, sobre todo, el margen del mercado en el que se juega mientras se libera el saldo. Una oferta del 100 % hasta 200 € no es lo mismo si exige multiplicar el bono por seis a cuota 1,80 en treinta días que si lo exige por una sola vez y a cuota 1,50. Esa diferencia la paga el apostante con el margen de cada mercado.
Incentivo: lo que cambia en una oferta de bienvenida
Un bono de bienvenida para apuestas es una cantidad adicional que el operador abona al registrarse, normalmente ligada al primer depósito. Pero la palabra «bono» cubre productos muy distintos entre sí, y la elección entre uno u otro depende del perfil del apostante. Un jugador con presupuesto ajustado y pocas apuestas al mes valorará más una apuesta gratuita sin rollover que un porcentaje alto sujeto a un rollover pesado; un apostante frecuente con saldo grande quizá prefiera un porcentaje alto aunque el requisito de apuesta sea exigente, porque va a jugar de todas formas y el bono acelera la banca.

La mecánica habitual se repite en casi todas las casas: el operador iguala un porcentaje del primer depósito, lo entrega como saldo de bono (no como dinero retirable), y obliga a apostar ese saldo un número de veces a una cuota mínima y en un plazo concreto antes de poder retirarlo. Algunas marcas usan una pieza distinta: una apuesta gratuita que se concede si la primera apuesta con dinero real pierde; otras entregan un fijo al registrarse sin pedir depósito, y otras combinan ambas. Los nombres se parecen, pero el efecto sobre el bolsillo cambia.
Para acertar con la oferta conviene tener claro qué pieza se está comparando:
- Bono por depósito. El operador iguala un porcentaje del ingreso, normalmente entre el 50 % y el 200 %, hasta un tope. La cantidad abonada suele entrar como saldo de bono, no como saldo retirable, y exige rollover.
- Apuesta gratuita tras pérdida. La primera apuesta se paga con dinero real y, si pierde, el operador devuelve el importe como freebet. La freebet no devuelve el stake al ganar: solo la ganancia neta.
- Freebet de registro. Una apuesta gratis pequeña (habitualmente entre 5 € y 30 €) al crear la cuenta o al primer depósito mínimo, sin exigir más que el registro verificado.
- Bono mixto. Un porcentaje del depósito más una freebet adicional, a veces condicionada al depósito mínimo. Suelen sumar una parte con rollover y otra como freebet.
El tratamiento fiscal es el mismo en todos los casos: las ganancias obtenidas con saldo de bono o con freebet tributan como ganancias patrimoniales en el IRPF cuando el conjunto de premios netos del año supera los 400 € y la base del ahorro se ve afectada por el tipo marginal. La pérdida de la apuesta gratuita no genera pérdida fiscal computable, porque nunca fue dinero del apostante.
Apuesta gratuita y stake: por qué la «gratis» no es gratis del todo
La frase «apuesta gratuita» es la más repetida del sector y la que más confunde. Una freebet se acredita como saldo separado; si la apuesta gana, el operador paga la diferencia entre la cuota y 1 multiplicada por el importe de la freebet, no el importe apostado. Eso significa que una freebet de 10 € a cuota 3,00 paga 20 € de ganancia neta, no 30 €. El stake no se devuelve, y por tanto no computa como pérdida fiscal a final de año.
Esa regla, común a todas las casas de la comparativa, explica por qué una freebet tiene más valor cuanto mayor sea la cuota a la que se juega: si el operador paga solo la ganancia neta, el porcentaje del importe apostado que vuelve al apostante baja con cuotas bajas y sube con cuotas altas. Una freebet de 10 € a cuota 1,20 devuelve 2 €; la misma a cuota 4,00 devuelve 30 €. Pero a cuotas altas la probabilidad de que la apuesta pierda es mayor, y eso reduce la esperanza matemática. El equilibrio está en cuotas medias, por encima de 2,00, donde la ganancia neta compensa el riesgo.
Requisitos de apuesta: lo que se exige para liberar el saldo
El rollover es el multiplicador que el operador aplica al saldo de bono antes de permitir retirarlo. Un rollover x6 sobre un bono de 100 € exige 600 € de apuestas a una cuota mínima concreta. Si esas apuestas se hacen a mercados con un margen del 5 % —la media de una combinada de fútbol en una casa de medio camino—, el coste esperado de liberar el bono ronda los 30 €: es la diferencia entre 600 € apostados y 570 € devueltos en promedio. Ese coste se paga siempre, incluso cuando el bono se libera con éxito.
La cuota mínima es la otra pieza. Una cuota mínima de 1,50 admite mercados muy líquidos y deja fuera las apuestas de resultado claro; una cuota mínima de 2,00 empuja al apostante hacia mercados con mayor margen o a combinadas. El plazo suele ir de 7 a 30 días, y es el tercer límite que convierte un bono aparentemente generoso en una carrera con reloj: si el rollover no se completa a tiempo, el operador retiene el saldo de bono y, a veces, también las ganancias derivadas de él.
Qué condiciones mirar antes de aceptar un bono
Cinco apartados aparecen en todas las promociones y ordenan la comparación mejor que el porcentaje anunciado. Conviene leerlos en este orden:
- Depósito mínimo para activar la oferta (varía entre 5 € y 20 € en el conjunto del mercado español).
- Rollover sobre el bono, sobre el depósito, o sobre la suma de ambos.
- Cuota mínima de las apuestas que cuentan para el rollover.
- Plazo en días naturales desde el ingreso.
- Qué pasa con el stake de la freebet al ganar (siempre solo ganancia neta en este mercado).
La combinación de los cinco es lo que el operador ofrece realmente; el porcentaje es solo la primera línea del anuncio.
Valoración: diez marcas con licencia DGOJ y lo que cada una entrega
Las casas de apuestas con licencia general «Apuestas» y licencia singular «Apuestas deportivas de contrapartida» de la DGOJ que ofrecen un bono de bienvenida o una freebet de registro a nuevos usuarios residentes en España aparecen recogidas en esta sección. No es un ranking: las posiciones reflejan el orden en el que la DGOJ las publica en su registro, no una jerarquía editorial. Cada bloque recoge lo que el operador publica en su web o en su ficha de App Store a fecha de la verificación.
La columna de la tabla del «maquetado» agrupa, en este orden, la marca, el número de licencia y el titular, y un resumen de las condiciones del bono según los términos del propio operador. Las celdas vacías indican que el dato no está publicado por la marca o que la oferta no aplica a esa columna; no se han rellenado con suposiciones.
| Marca | Licencia DGOJ y titular | Qué dicen los términos del operador sobre el bono |
|---|---|---|
| Jokerbet | General «Apuestas» + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular VERAMATIC ONLINE, SA | Bono del 200 % sobre el saldo, sin cifra de rollover publicada, y 30 € sin depósito por registrarse |
| Betfair | General + singulares de apuestas cruzadas y de contrapartida; titular BETFAIR INTERNATIONAL SPAIN SA | Club Betfair: 30 € apostados de lunes a domingo dan recompensa semanal; solo verificados con más de 30 días de antigüedad |
| Olybet | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular SUERTIA INTERACTIVA, SA | Hasta 100 € en apuestas deportivas y, aparte, hasta 500 € en casino |
| William Hill | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular WHG Ceuta, S.A. | Reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta pierde; nuevos usuarios elegibles |
| ZEbet | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA | 100 % del siguiente depósito, hasta 100 € extra; cuenta abierta al menos 30 días y verificación documental |
| Juegging | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular BANEGRAS UNIÓN, SA | — |
| LeoVegas | General 369/GA/1081 + singular 482/ADC/1081; titular LEOESP, S.A. | Hasta 200 € elegible entre Casino, Casino en Vivo o Apuestas Deportivas; en deportes, 100 % hasta 200 € |
| Admiral | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular BEATYA ONLINE, S.A. | 100 % hasta 150 € más una freebet de 10 €; depósito mínimo 10 €; cuota mínima habitual de la freebet 1,20 |
| Betway | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular BETWAY SPAIN, S.A. | Hasta 200 € en Free Bets, sujeto a términos y condiciones |
| TonyBet | General + singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular EUROBOX, SA | — |
Tres operadores —LeoVegas, Betway y Olybet— llegan a un tope de 200 € o lo superan; William Hill, Admiral y Codere reparten el esfuerzo entre freebets y porcentaje; Jokerbet anuncia el porcentaje más alto del mercado; ZEbet condiciona la suya a una cuenta de al menos 30 días y a la verificación documental. La pieza que más cuesta al apostante no se ve en la columna de la izquierda, sino en los términos que la casa publica: rollover, cuota mínima, plazo y tratamiento del stake de la freebet.
Jokerbet — el porcentaje más alto, el menos transparente
Jokerbet anuncia un 200 % extra sobre el saldo como bono de bienvenida para apuestas deportivas y, aparte, un fijo de 30 € sin depósito por registrarse. La combinación es la más agresiva del panel en términos de porcentaje publicado, pero la casa no cifra el rollover ni la cuota mínima en sus condiciones, y por tanto la letra pequeña solo se conoce abriendo los términos en el momento del registro. A cambio, el fijo de 30 € sin depósito funciona como una freebet pequeña para probar la casa sin riesgo inicial.
El usuario al que le encaja bien es el apostante que ya tiene cuenta abierta en otras marcas y busca una inyección de saldo para probar mercados con margen bajo. La verificación documental y la cuenta con al menos 30 días no aparecen como condiciones en la oferta —sí en otras casas— y eso reduce el filtro de entrada. El usuario al que no le encaja es el que necesita planificar el rollover: sin cifra publicada, no puede estimar el coste esperado de liberar el saldo, y tiene que leer los términos al detalle antes del primer ingreso.
Betfair — el club semanal antes que el bono de entrada
Betfair no publicita un bono de bienvenida al uso; en su lugar mantiene el Club Betfair, una promoción de fidelidad que acredita una recompensa semanal a cambio de apostar 30 € de lunes a domingo. La recompensa puede ser una freebet o un aumento de cuota de casino, y solo se activa para usuarios verificados con más de 30 días de antigüedad. Es decir, el club no es un incentivo de entrada sino de retención, y su valor depende del volumen semanal del apostante.
Para el apostante recurrente con saldo medio, el Club es una pieza interesante: 30 € a la semana es una cifra baja, y la recompensa semanal, sumada a lo largo de un año, puede acercarse al valor de un bono de bienvenida clásico sin exigir un ingreso inicial alto. Para el apostante ocasional que solo quiere probar la casa, el Club no es accesible hasta pasado un mes y no aporta nada inmediato. Quien busque un incentivo de entrada tendrá que mirar la promoción vigente al registrarse, no el club.
Olybet — dos bonos separados, dos cuentas mentales
Olybet separa las ofertas: hasta 100 € en apuestas deportivas y, aparte, hasta 500 € en casino. La separación es relevante porque cada una vive en una cuenta distinta y se libera con condiciones distintas. La parte deportiva entra en la cuenta de juego y se mueve con las cuotas y plazos propios; la parte de casino tiene sus propios juegos contributivos y un rollover distinto que no siempre figura en las condiciones generales.
Conviene al apostante que prefiere tener las dos piezas controladas por separado: sabe cuánto puede liberar en cada lado y no tiene que sumar requisitos cruzados. No conviene al que esperaba un bono único alto: la oferta máxima total puede llegar a 600 € combinando ambas, pero ese escenario exige mover el saldo por dos mercados distintos con condiciones distintas, y el coste esperado total es mayor que el de un solo bono de 200 €.
William Hill — la freebet como refugio del apostante nuevo
William Hill ofrece un reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta con dinero real pierde. Es la pieza más conservadora del panel: el operador no regala nada si la primera apuesta gana, y el apostante paga el coste de su primera apuesta para conocer el operador. La freebet, como en el resto del mercado, devuelve solo la ganancia neta; el stake no se devuelve al ganar, y los 7 días de validez de las freebets de la marca marcan el ritmo de uso.
Para el apostante con presupuesto ajustado que prefiere probar la casa con una apuesta de cuota alta y saber que, si pierde, recupera una freebet para intentarlo de nuevo, el formato encaja. Para el que prefiere un porcentaje sobre el ingreso, la oferta sabe a poco: el operador devuelve solo si la primera apuesta pierde, y eso significa que el escenario más probable para una apuesta a cuota 1,80 —ganar— deja al usuario sin promoción. La Crear#MiApuesta con boosts de hasta el 50 % compensa en parte esa sequedad inicial.
ZEbet — el bono del 100 % con cuenta veterana
ZEbet iguala el siguiente depósito al 100 % hasta 100 € extra, pero solo si la cuenta lleva abierta al menos 30 días y está verificada documentalmente. Es una pieza pensada para el apostante que ya tiene cuenta en la casa y entra a la promoción con la documentación lista: no es un incentivo de captación al uso, sino una recompensa por antigüedad. El plazo de apertura previa excluye al usuario nuevo que busca un empujón inicial.
Para el apostante que ya operaba con la casa, la oferta es razonable: 100 € sobre un depósito equivalente a una semana de juego modesto y un rollover que la casa no cifra en su material público, por lo que la lectura detallada de los términos vuelve a ser obligatoria. Para el recién llegado, la barrera temporal cambia el orden de prioridades: verificar la cuenta primero y abrir la promoción después.
Juegging — la casa sin bono de bienvenida publicado
Juegging tiene licencia DGOJ y opera la casa desde España, pero su material público no recoge un bono de bienvenida deportivo de los del resto del panel. Lo que ofrece es una app que sigue eventos en directo, alertas de resultados en tiempo real según las preferencias del usuario y un área de cuenta donde consultar movimientos, premios, ingresos y retiradas. El acento de la marca está en la experiencia de uso durante el partido, no en la promoción de captación.
Para el apostante que busca una herramienta de seguimiento en directo más que un saldo adicional, Juegging cumple un perfil distinto: no entra en la comparativa de bonos, pero entra en la de apps con buena experiencia de partido. Para el que prioriza el bono de bienvenida sobre la app, no es la elección natural y conviene revisar promociones vigentes en la web antes de descartar la marca.
LeoVegas — el tope de 200 € con titular en Ceuta
LeoVegas está operado por LeoEsp S.A., con domicilio en Ceuta, y consta como titular de la licencia general de apuestas 369/GA/1081 y de la licencia singular de apuestas deportivas de contrapartida 482/ADC/1081. La marca ofrece a los nuevos clientes residentes en España un bono de hasta 200 €, elegible entre Casino, Casino en Vivo o Apuestas Deportivas; en deportes se presenta como un potenciador del 100 % hasta 200 €. Los términos completos están publicados en una página propia de la web, lo que permite leerlos antes del registro.
Para el apostante que quiere un tope alto en deportes y leer los términos antes de ingresar, LeoVegas cumple. La elección entre los tres destinos del bono (casino, casino en vivo, deportes) obliga a decidir el primer día, y eso reduce la flexibilidad si uno cambia de idea. Para el que prefiere mantener el casino y los deportes en cuentas separadas, la marca pide un paso adicional.
Admiral — depósito mínimo bajo, freebet añadida
El primer depósito de 10 € en Admiral activa un bono del 100 % hasta 150 € y una apuesta gratuita de 10 € válida para cualquier evento deportivo. La cuota mínima de la freebet suele ser 1,20 y solo se cobra la ganancia neta. Es la combinación más completa del panel para un apostante con presupuesto inicial bajo: el depósito mínimo de 10 € es el más accesible del grupo, y la freebet de 10 € entra como segundo regalo sin coste adicional.
Para el apostante que quiere probar una casa con 10 € y recibir un bono de 150 € más una freebet, Admiral está entre las mejores opciones del panel. El coste esperado de liberar el saldo depende del rollover que la casa publique al abrir los términos, y por eso la lectura detallada antes del primer ingreso vuelve a ser la pieza clave.
Betway — 200 € en Free Bets, sin más letra
Betway anuncia un bono de hasta 200 € en Free Bets para apuestas deportivas. La oferta es sencilla: un tope alto, sin porcentaje sobre el depósito y sin freebet adicional. La marca está sujeta a términos y condiciones que publica en su web, y la verificación documental previa al primer retiro es la pieza común a todas las casas con licencia.
Para el apostante que prefiere la claridad de un tope en Free Bets antes que la complejidad de un porcentaje sobre saldo, Betway es una opción razonable. Para el que esperaba un porcentaje sobre el depósito, la marca no es la elección obvia: 200 € en Free Bets pueden ser más o menos que un porcentaje alto sobre un depósito bajo, y la diferencia se ve caso por caso.
TonyBet — la marca sin bono publicado y con juego responsable visible
TonyBet opera solo para mayores de 18 años residentes en España, enlaza con herramientas de juego responsable en su web y remite a la autoprohibición del RGIAJ a través de la Sede Electrónica de la DGOJ. Su material público no recoge un bono de bienvenida de los del panel, y por tanto entra en la comparativa como marca con licencia, no como marca con oferta de captación.
Para el apostante que prioriza los controles de juego responsable por encima del bono, TonyBet cumple un perfil nítido. Para el que busca saldo adicional al registrarse, no es la elección natural y conviene revisar promociones vigentes antes de descartarla.
Panorama: qué es un bono de bienvenida y por qué se ha reabierto el debate
Un bono de bienvenida para apuestas es un incentivo que el operador entrega al registrarse, normalmente vinculado al primer depósito, con el objetivo de acelerar la actividad en la casa durante las primeras semanas. La figura dejó de estar prohibida en España como categoría general con la sentencia 527/2024, de 2 de abril, del Tribunal Supremo, que anuló los apartados del Real Decreto 958/2020 que vedaban expresamente las promociones a nuevos clientes. Lo que la sentencia dejó en pie son las condiciones que el operador debe cumplir al ofrecerlas: publicar los términos completos antes del registro y durante el uso, no sugerir que la oferta es gratuita cuando no lo es, no entregar promociones a personas inscritas en el RGIAJ o marcadas como de juego intensivo, y no enviar promociones durante los treinta días siguientes a una subida del límite de depósito.
El debate se reabrió porque la decisión dejó sin efecto una prohibición absoluta que el sector consideraba la línea roja del real decreto. Lo que se ha reabierto es la oferta, no las reglas que la acompañan: el operador puede volver a captar con un bono, pero sigue obligado a detallar el coste que ese bono impone al apostante, y ese coste es el verdadero contenido de la letra pequeña.
Por qué el porcentaje anunciado no es el coste real
Una casa que anuncia el 100 % hasta 200 € está diciendo que igualará el primer depósito euro a euro hasta 200 €. Si el apostante ingresa 100 €, recibe 100 € de saldo de bono; si ingresa 300 €, recibe 200 €. La cifra es fácil de calcular. Lo que no entra en el anuncio es lo que cuesta liberar ese saldo, y eso depende de tres parámetros que el operador publica en los términos: el rollover, la cuota mínima y el plazo.
El coste esperado de un bono se estima aplicando el margen del mercado en el que se juega al volumen total apostado durante el rollover. Un bono de 100 € con rollover x6 y cuota mínima 1,50 exige 600 € de apuestas en mercados cuyo margen medio ronda el 5 %. El coste esperado de esas 600 € es de 30 €: la diferencia entre lo apostado y lo que el mercado devuelve de media. Ese coste es lo que el apostante paga por recibir el bono, y se paga siempre, incluso cuando el rollover se completa con éxito.
Por qué la freebet tiene un valor esperado menor que el importe
Una freebet es un saldo que el operador entrega para apostar sin riesgo, pero el stake no se devuelve al ganar. Si una freebet de 10 € se juega a cuota 2,50 y la apuesta gana, el operador paga 15 € de ganancia neta: el stake se queda en casa. Si la apuesta pierde, el operador paga 0 €. El valor esperado de la freebet es el promedio entre ambos resultados ponderado por la probabilidad real del mercado, y suele estar entre el 60 % y el 80 % del importe de la freebet según la cuota a la que se juegue.
Por eso una freebet de 30 € no vale 30 € en el bolsillo del apostante: vale entre 18 € y 24 € según el mercado. Esa diferencia no es un truco: es la pieza que el operador entrega a cambio de la oportunidad de captar al cliente, y conviene tenerla presente al comparar una freebet con un porcentaje sobre el depósito.
Normativa: qué dice la Ley y qué dice la sentencia
La Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, es la norma de cabecera. Su artículo 2.1.d extiende la aplicación a la actividad transfronteriza ofrecida a residentes en España desde el extranjero, y su artículo 9.2 declara prohibida la actividad sin la licencia exigida. El régimen de licencias se desarrolla en el Real Decreto 1614/2011, el de juego seguro en el Real Decreto 176/2023, el de publicidad en el Real Decreto 958/2020, los límites conjuntos en el Real Decreto 520/2026 y las reglas básicas de las apuestas deportivas de contrapartida en la Orden EHA/3080/2011.

La doble licencia —general por modalidad y singular por tipo de juego— es la pieza que el operador necesita para servir a un cliente español. La licencia general «Apuestas» tiene una validez de diez años y es renovable; la singular «Apuestas deportivas de contrapartida» es la que cubre la operativa de la casa como contraparte del apostante, con el premio calculado como el stake multiplicado por un coeficiente fijado de antemano. Hay otras singulares: «Apuestas deportivas cruzadas» para el modelo de intercambio que opera Betfair, «Apuestas deportivas mutuas» para el modelo de pool, «Apuestas hípicas de contrapartida» y «Otras apuestas de contrapartida». La pérdida de la licencia general anula las singulares asociadas.
El dominio .es como prueba de licencia
La DGOJ indica a los jugadores que traten el dominio .es como la señal de un operador autorizado, porque un operador con licencia debe ofrecer su servicio desde un .es. La prueba se completa consultando el Registro General de la DGOJ en ordenacionjuego.es, donde cada titular aparece con sus dominios asociados. La búsqueda puede hacerse por nombre del titular o por dirección del sitio, y el resultado muestra los números de licencia y las modalidades cubiertas.
Que la marca esté en el registro no significa que sea la única opción legal: hay más titulares con licencia que los que aparecen en cualquier comparativa, y un sitio web de comparación nunca agota el conjunto. La comprobación en el registro es la única prueba válida, y conviene hacerla una vez al año porque un operador puede perder la licencia y mantener el dominio durante un tiempo.
Publicidad y comunicaciones comerciales: lo que queda del real decreto
El Real Decreto 958/2020 limita la publicidad del juego: en televisión y radio solo entre la 1:00 y las 5:00, las marcas no pueden aparecer en equipaciones ni patrocinar eventos para menores, y no pueden renombrar recintos, equipos ni competiciones. La sentencia 527/2024 dejó sin efecto los apartados que prohibían las ofertas a nuevos clientes y los testimonios de ganadores, pero dejó vivos los apartados que obligan a publicar los términos completos, a no presentar como gratuito lo que no lo es, y a no enviar promociones a personas inscritas en el RGIAJ o marcadas como de juego intensivo.
El resultado es un régimen mixto: las promociones de bienvenida vuelven a ser posibles, pero con condiciones de transparencia que el operador debe cumplir. Si una casa publica en su web que el real decreto prohíbe el bono de bienvenida para nuevos usuarios, esa información debe leerse como la declaración de esa casa, no como la norma vigente.
Tributación: lo que paga el operador y lo que declara el apostante
El operador paga el impuesto sobre actividades de juego del artículo 48.7 de la Ley 13/2011: el 20 % del ingreso neto (apuestas menos premios) para las apuestas mutuas, de contrapartida y cruzadas, el 22 % del ingreso bruto para las apuestas deportivas del Estado, y el 10 % para operadores residentes y efectivamente domiciliados en Ceuta o Melilla. Por eso varios grupos internacionales canalizan su licencia española a través de entidades con domicilio en Ceuta —el titular de William Hill lleva «Ceuta» en el nombre, y el de LeoVegas también—. El régimen fiscal de 2025-2026 no ha variado las tasas del sector.
El apostante tributa por las ganancias en el IRPF como ganancias patrimoniales, según los artículos 11.5 y 45-46 de la Ley 35/2006. Las pérdidas se compensan solo con ganancias del mismo año y no se trasladan a ejercicios siguientes. El umbral de obligación de declarar varía según las circunstancias personales —rentas del trabajo, capital inmobiliario, otros rendimientos—, y por eso la cifra exacta no se da como universal. La deducción especial que exonera premios de loterías y apuestas del Estado hasta 40.000 € no cubre a las casas de apuestas privadas con licencia DGOJ.
Prevención: cómo se protege al jugador en una casa con licencia
El Real Decreto 176/2023 y el Real Decreto 1614/2011 articulan la protección del jugador en una casa con licencia DGOJ. Las piezas que el apostante encuentra al operar son cinco: el RGIAJ, los límites de depósito, la verificación de identidad, el control de juego intensivo y los medios de pago. Cada una tiene un mecanismo concreto, y cada una está publicada en los términos del operador, aunque el lenguaje cambie de una marca a otra.
El RGIAJ —Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego— es el registro nacional de autoprohibiciones. Una persona inscrita no puede depositar ni apostar en una casa con licencia: el operador suspende la cuenta, mantiene la posibilidad de retirar el saldo y bloquea el envío de comunicaciones comerciales. La inscripción es revocable solo después de seis meses, y el operador debe detectar suplantaciones y suspender las cuentas coincidentes. El acceso al registro se realiza a través de la Sede Electrónica de la DGOJ en ordenacionjuego.es, y las marcas enlazan a esa sede desde su página de juego responsable.
Límites de depósito: cuánto se puede ingresar
Los límites en vigor hoy, por operador, son de 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Sportium publica esas cifras en sus términos y condiciones y añade una condición: subir el límite exige superar el test de juego más seguro y no haber mostrado comportamiento de riesgo en los tres meses previos. Bajar el límite se aplica al instante; subirlo o eliminarlo exige las pruebas mencionadas y entra en vigor en un plazo máximo de tres días, sin posibilidad de solicitar otro aumento hasta pasados tres meses del anterior.
El Real Decreto 520/2026 introduce un límite conjunto entre operadores —700 € al día, 1.750 € a la semana, 3.300 € cada cuatro semanas— a través de un sistema en tiempo real de la DGOJ. La entrada en vigor está prevista para el 25 de marzo de 2027, por lo que hoy no es la cifra aplicable: mientras tanto, los límites por operador siguen siendo los del Real Decreto 1614/2011. La diferencia entre el límite por operador y el conjunto es relevante para el apostante con cuenta en varias casas: el conjunto suma lo ingresado en todas ellas y reduce el margen real de maniobra.
Verificación e identidad: por qué el KYC es la norma
Una casa con licencia DGOJ no admite juego anónimo. La cuenta de juego va ligada al contrato de juego aceptado, y la verificación de identidad —el KYC— es condición para operar. Una cuenta cuya identidad no se verifica queda cancelada, y el operador está obligado a revisar al menos una vez al año que el titular no está inscrito en el RGIAJ. Ese control se realiza de oficio, sin intervención del usuario.
El KYC es la razón por la que el bitcoin y otros medios anónimos no son un canal aceptado en una casa con licencia: la cuenta nominal exige un medio de pago verificable y un canal de retirada comprobable. Una casa que acepte criptomonedas de residentes en España está fuera del sistema con licencia, y el apostante en esa casa queda sin la protección del RGIAJ, sin acceso al registro de la DGOJ y sin la supervisión sobre el operador.
Juego intensivo y marcador de riesgo: cuándo se cierra la promoción
Un jugador intensivo es el que tiene pérdidas netas de 600 € durante tres semanas consecutivas, o 200 € si es un participante joven —definido como el que tiene 25 años o menos—. Cuando un operador detecta al usuario como intensivo, le retira las promociones, le retira el servicio de cliente privilegiado y le retira el envío de comunicaciones comerciales. El pago solo puede hacerse por medios nominales, y las tarjetas de crédito dejan de ser un canal aceptado para ese usuario.
La consecuencia práctica sobre el bono de bienvenida es directa: si el operador detecta al apostante como intensivo durante el periodo de rollover, el saldo de bono puede quedar congelado, las ganancias derivadas pueden ser retenidas y el plazo para liberar el saldo deja de contar. Esa es la pieza que el anuncio no menciona y que la letra pequeña sí recoge, y por eso el rollover debe completarse dentro del plazo que el operador publica —no cuando el usuario decida.
Cálculo: lo que cuesta liberar un bono tipo
La pieza que el anuncio esconde es el coste esperado de liberar el saldo de bono. El cálculo depende de los términos que el operador publica, y los términos varían de una marca a otra. Para fijar una referencia útil, se toma un escenario tipo: un bono del 100 % hasta 150 € con depósito mínimo de 10 €, rollover x6 sobre el bono, cuota mínima 1,50 y plazo de 30 días. El ingreso elegido es de 100 €, que activa el 100 € de bono.
El volumen total apostado durante el rollover es el bono multiplicado por el rollover: 100 € × 6 = 600 €. Si el apostante hace apuestas a cuota media 1,80 —un valor habitual en mercados de fútbol de una casa de medio camino— y mantiene una cuota mínima de 1,50, el margen medio del mercado ronda el 5 %. El coste esperado de esas 600 € apostadas es de 600 € × 5 % = 30 €. Es decir, liberar el bono cuesta, en promedio, 30 € en margen perdido durante el rollover.
El resultado neto depende del escenario: si el apostante gana lo esperado, recibe 100 € de bono y paga 30 € de margen, con un neto de 70 € antes de impuestos; si el rollover se completa sin ganancias adicionales, recibe 100 € de saldo liberable menos 30 € de coste, con un neto de 70 € también. La cifra es una banda, no un punto: el coste real puede ser mayor si las apuestas se hacen a mercados con margen alto, y menor si se eligen mercados con margen bajo. El plazo de 30 días condiciona el ritmo: si el rollover no se completa en plazo, el operador puede retener el saldo de bono y, en algunos casos, las ganancias derivadas.
Asumiendo que solo se juega el saldo de bono y que el ingreso original se mantiene intacto, el coste esperado de liberar un bono de 100 € en este escenario es de 30 €. Ese coste se paga siempre, y por eso el valor del bono para el apostante es de 100 € menos 30 €, es decir, 70 € antes de impuestos. La pieza clave de la fórmula es el margen del mercado: si el apostante elige mercados con margen del 3 %, el coste baja a 18 €; si elige mercados con margen del 7 %, sube a 42 €.
Lo que se ofrece en cada casa, según el tipo de bono
Resulta clave identificar la pieza que la mayoría de análisis pasa por alto: no todas las casas ofrecen el mismo tipo de bono, y la elección depende del perfil del apostante. Para el jugador con presupuesto ajustado y pocas apuestas al mes, la mejor opción es una freebet sin rollover: el valor esperado se acerca al importe del bono sin exigir volumen de juego. Para el apostante frecuente con saldo alto, un porcentaje sobre el depósito con rollover alto puede merecer la pena, porque el coste del rollover se diluye en el juego que el usuario iba a hacer de todas formas. Para el que quiera separar deportes y casino, una casa con dos bonos separados permite mover cada uno a su ritmo.
Codere, no incluida en el panel porque su información no quedó acreditada como bono de bienvenida de los del conjunto, ofrece en su app apuestas en vivo y anticipadas en fútbol, tenis, baloncesto y esports, con streaming de esports, combinadas personalizadas y superaumentos. Marca Apuestas, también fuera del panel porque su web declara que no ofrece bono de bienvenida por la interpretación del real decreto, mantiene promociones para clientes registrados y activos a través de códigos promocionales en el perfil del usuario. 888sport, fuera del panel por no figurar en la lista del Registro del banco de datos, ofrece 10 € en freebets al registrarse en dos apuestas de 5 € y un reembolso del 100 % hasta 100 € como freebet si la primera apuesta con dinero real pierde, además de Cobrar Mi Apuesta, Combipartido, Combi Aumento y «2 Arriba» en fútbol.
La decisión final depende del cruce entre tres ejes: el tipo de bono que mejor encaja con el perfil del apostante, el coste esperado de liberarlo según los términos publicados, y la experiencia de la casa en el mercado elegido. La letra pequeña no se negocia, y el porcentaje anunciado no es lo que el apostante cobra.
Preguntas frecuentes
¿Pueden las casas de apuestas con licencia ofrecer bonos de bienvenida tras la sentencia del Tribunal Supremo?
Sí. La sentencia 527/2024, de 2 de abril, anuló los apartados del Real Decreto 958/2020 que prohibían expresamente las promociones a nuevos clientes, de modo que la categoría general del bono de bienvenida vuelve a ser posible. Lo que sigue plenamente en vigor son las condiciones del artículo 13 que la norma no incluyó en la anulación: los términos completos deben estar disponibles antes del registro y durante el uso, no puede sugerirse que la oferta es gratuita cuando no lo es, y no se permiten promociones a personas inscritas en el RGIAJ o marcadas como de juego intensivo, ni durante los treinta días siguientes a una subida del límite de depósito.
¿Qué significan el rollover y la cuota mínima en una oferta de bienvenida?
El rollover es el multiplicador que el operador aplica al saldo de bono antes de permitir su retirada: un rollover x6 sobre un bono de 100 € exige 600 € de apuestas para liberar el saldo. La cuota mínima es el umbral por debajo del cual las apuestas no cuentan para el rollover: una cuota mínima de 1,50 admite mercados muy líquidos y deja fuera apuestas de resultado claro, mientras que una cuota de 2,00 empuja hacia mercados con mayor margen. La combinación de ambos, sumada al plazo, es lo que convierte un bono aparentemente generoso en una carrera con reloj.
¿Por qué en una apuesta gratuita no se devuelve el importe de la apuesta junto con la ganancia?
Porque la freebet es saldo del operador, no saldo del apostante. Cuando una freebet gana, el operador paga la diferencia entre la cuota y 1 multiplicada por el importe, no el importe original. Una freebet de 10 € a cuota 3,00 paga 20 € de ganancia neta, no 30 €. Esa regla es común a todas las casas con licencia del panel y explica por qué la freebet tiene más valor a cuotas altas: a cuota 1,20 devuelve 2 €, y a cuota 4,00 devuelve 30 €.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene licencia de la DGOJ?
La DGOJ publica su Registro General en ordenacionjuego.es, con búsqueda por nombre del titular o por dirección del sitio. Cada titular aparece con sus números de licencia general y singular, y con los dominios asociados. La DGOJ indica que el dominio .es es la señal de un operador autorizado, porque una casa con licencia debe ofrecer su servicio desde un .es. La comprobación conviene hacerla una vez al año, porque un operador puede perder la licencia y mantener el dominio durante un tiempo.
¿Tributan en el IRPF las ganancias de las apuestas deportivas?
Sí, como ganancias patrimoniales en la base general del ahorro, según los artículos 11.5 y 45-46 de la Ley 35/2006. Las pérdidas se compensan solo con ganancias del mismo año y no se trasladan a ejercicios siguientes. El umbral de obligación de declarar varía según las circunstancias personales, por lo que no se da una cifra universal. La deducción que exonera premios de loterías y apuestas del Estado hasta 40.000 € no cubre a las casas con licencia DGOJ. Conviene consultar con un asesor fiscal el caso concreto.
¿Qué límites de depósito se aplican hoy en una casa con licencia en España?
Por operador, el límite es de 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes, según el Real Decreto 1614/2011. Subir el límite exige superar el test de juego más seguro y no haber mostrado comportamiento de riesgo en los tres meses previos; bajarlo se aplica al instante. El Real Decreto 520/2026 introduce un límite conjunto entre operadores de 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € cada cuatro semanas, en vigor a partir del 25 de marzo de 2027.
Bonos y promociones – Estrategias de apuestas
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